Twitter, Facebook, Linkedin, Google+, perfiles distintos para potenciar áreas diferentes que nos integran como marcas personales, donde la reputación está siempre expuesta… un auténtico torbellino de información, métricas, comentarios, acciones, que gestionar de forma continua.
No es de extrañar que la confusión reine entre las marcas; los nuevos “expertos digitales” se enfrentan a un escenario tan cambiante y dinámico que es imposible conocer y controlar todo a fondo, por lo que es más fácil identificar los errores más habituales en los que incurren las marcas en los Social Media, y que pueden afectar o provocan un daño de magnitud en la reputación de las propias empresas.
El concepto de Spam
Las redes sociales no son exclusivamente para promocionarnos si solo hacemos esto, seremos clasificados dentro de las marcas que hacen spam, no es necesario explicar el daño que esto puede provocar a nuestra reputación.
Interactúa y comparte también contenido de alta calidad de otras marcas, comprométete con tu mercado, en definitiva; se tiene que notar que te apasiona lo que haces.
Las redes sociales no son “gratis”
El trabajo de Social Media es extenuante y además, las inversiones en profesionales y herramientas que nos permitan consolidar nuestras estrategias de marketing y publicidad, son ítems a tener muy presentes, si buscamos que nuestra marca sea un referente.
Los resultados y las expectativas
Entrar en las redes sociales es un viaje sólo de ida. Es necesario planificar bien la penetración en los Social Media antes de tener páginas abandonadas y usuarios aburridos, esto supone un obstáculo vital para cualquier estrategia futura.
La construcción de las estrategias debe ser a largo plazo y con un crecimiento orgánico, fidelizando hacia la marca.
Para tener éxito en las redes sociales hay que estar vinculado de verdad, mantener comunidades activas, dinámicas y con seguidores fidelizados, es la mejor forma de garantizar que nuestras acciones redunden en el crecimiento de nuestra marca.
Interactúa, pero… hazlo
Es prácticamente imposible establecer pautas específicas de interacción, si bien es cierto que responder a nuestros seguidores, manteniendo nuestra política, es esencial para fidelizarlos.
Promover la interacción es imprescindible para adquirir visibilidad. La presencia en red nos exige el conocimiento particular de nuestros clientes y la interacción centrada en los temas de interés del usuario con el que dialogamos.
¡Cuidado aquí con la reputación, los usuarios se aburren de marcas que no son accesibles, no generan confianza y no parece viable fidelizarse con ellas… interactúa, hazte presente!